OSCAR RIVERO MARTÍN EDUCADOR FÍSICO DEPORTIVO «PASOS X LA VIDA» SALUD.

Oscar Rivero Martín es Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Número de Colegiado 61.999. Técnico Superior Deportivo, Sport and Fitness Studies y tiene un curso de especialización en Educación en Dolor y Exposición Gradual al Movimiento.

En la actualidad trabaja como Educador Físico Deportivo del programa de Entrenos Personales para Personas Mayores Frágiles y  del programa de Entrenos  Grupales  para Personas  Cuidadoras “PASOS X LA VIDA” SALUD de la Fundación Lidia García .

Oscar ha realizado una pequeña reflexión que ha querido compartir con todos/as y que surge del trabajo realizado con mayores dentro de la Fundación.

«Dada la situación que vivimos el ejercicio físico es, más si cabe, esencial  para la prevención de enfermedades y la mejora de calidad de vida de las personas  mayores. Por este motivo, considero de vital importancia que este colectivo se  mantenga más activo que nunca. Ésa es una de las razones principales de que me uniera a este proyecto.».

«Actualmente, soy el educador físico deportivo de dos grupos de cuidadoras/es y el entrenador  personal de tres personas dependientes. Cada una de ellas, es un  mundo diferente. Todas tienen una historia llena de sacrificios que contar, de amor  desinteresado hacia sus familias y hacia las personas que cuidan, de dificultades que han superado y superan  cada día, y mil anécdotas bonitas que recordar. Por ello no paro de  repetirles dos cosas:

  • La primera es que aprendo yo más de ello/as que ellos/as de mí. Cada experiencia que me cuentan es una lección de vida que comparten conmigo.
  • La segunda, y la más importante, esa hora de entrenamiento es su momento del día, para su total disfrute y desconexión. En el caso de las personas cuidadoras viven por y para otras personas, apenas tienen tiempo de ocio, y andan a la carrera para cumplir los horarios. En el caso de los entrenos personales, me llena el poderles ayudar a ser más independientes. Me reconforta  que cuando les recuerdo ésto, asientan y digan: “es verdad, tienes razón, y qué bien  me sienta”.

«SABER QUE ESTÁS AYUDANDO A MEJORAR UN POQUITO LA VIDA DE ESTAS PERSONAS ME HACE FELIZ. Y NO HAY MAYOR SATISFACCIÓN QUE ESA.»