EXPERIENCIA PROYECTO DE ENTRENAMIENTO PERSONAL PARA PERSONAS MAYORES FRÁGILES.

Trabajo Paciente 1

 

El caso que exponemos a continuación forma parte del proyecto de ENTRENAMIENTO PERSONAL PARA PERSONAS MAYORES FRÁGILES de la Fundación Canaria Lidia García que comenzó en junio y corresponde a la primera persona usuaria que se consideró apta para el programa.

La paciente, de la que hablamos a lo largo de este artículo, comienza en el proyecto a principios de junio. Es una mujer con edad comprendida entre los 60-85, que sufre a principios de año un Ictus. Le provoca una pérdida de autonomía personal, que se traduce en  un cambio de su rutina que paraliza su hasta entonces estilo de vida.

El educador físico del proyecto de entrenamiento realiza una valoración inicial de la persona, de la que derivan los siguientes resultados:

  • Test SSPB: puntuación 3,5/10 indicación clara de inicio de fragilidad y elevado riesgo de caídas.
  • Test de Basthel: dependencia moderada (60 puntos).
  • Test Presión de Manos: dificultades en la mano izquierda (puntuación de 1 sobre 5) secuela directa de la patología sufrida.
  • Fatiga constante y dificultad para la deambulación, se ayuda con ayuda de un bastón.
  • Hábitos de salud poco adecuados dada su patología
  • Falta de actividad física y estimulación cognitiva

            Tras presentar el caso a la Unidad de Valoración del proyecto y con los datos obtenidos referentes a su salud, los objetivos a trabajar en la planificación de su entrenamiento para mejorar su condición física fueron:

  • Aumentar fuerza de tren superior e inferior para disminuir riesgo de caídas y fomentar independencia.
  • Aumentar niveles de coordinación con el fin de mejorar su eficiencia en la locomoción.
  • Mejorar equilibrio y propiocepción.
  • Trabajar el suelo pélvico

Durante este tiempo las sesiones han sido de una hora de duración dos veces por semana. La sesión se estructura desde el inicio en tres partes. Una primera de

activación mental y manual, con elementos del propio entorno y utilizando materiales como pelotas y pañuelos; una segunda dedicada a ejercicios básicos de sentarse-levantarse y una tercera donde se trabajan ejercicios de desplazamiento. Con el tiempo se han ido incorporando ejercicios de relajación y respiración a través de sonidos suaves y meditación.

El  trabajo del educador/a físico durante las sesiones es tan importante como la adquisición de buenos hábitos de salud de la persona. Por este motivo, se han ido introduciendo pequeñas tareas-consejos que fomenten el aumento de tiempo de actividad física y la adquisición de hábitos, como la importancia de la hidratación durante el día y en especial durante las sesiones de entrenamiento.

            Desde el punto de vista del trabajo cognitivo nos hemos propuesto estimularla-relajarla con sonidos musicales mientras realiza la actividad, animarla para que retome sus hobbies, para que recupere su vida social. Durante las sesiones de trabajo hacemos que recuerde secuencias de movimientos, que realice diferentes habilidades con varios materiales a la vez, le indicamos, que lleve el número de repeticiones, series, utiliza material variado para variar los estímulos y trabajamos contenidos referidos a los beneficios de la actividad física, estructura de las sesiones, hidratación, nutrición, descanso,…

Desde las primeras sesiones se observaron avances en la usuaria. El primero y más importante fue la aceptación de que el ejercicio era necesario para salir de la situación en la que se encontraba. A medida que se han desarrollado los entrenos se ha interesado más por el proceso, hace preguntas, y parece ir recuperando la esperanza de llegar a unas condiciones parecidas a las que tenía antes de su situación actual.

Entre los logros que se han conseguido durante el tiempo que llevamos entrenando destacamos:

  • Incremento en el volumen de sesiones y reducción del tiempo de descanso entre series.
  • Aumento de la predisposición a las actividades.
  • Mayor seguridad a la hora de realizar los ejercicios de manera correcta.
  • Mejora de los niveles de fuerza en la mano y pierna izquierda.
  • Mejora en la deambulación y menor dependencia del bastón.

Además hemos conseguido algo muy importante en este caso, la voluntad de cambio y el empeño por afrontar y trabajar, tanto en las sesiones de entrenamiento como fuera de ellas, con el fin de seguir introduciendo mejoras en su condición física, que a largo plazo, repercutirán de manera clara en su calidad de vida y bienestar general.

La usuaria del proyecto al preguntarle por sus sensaciones destaca que los días de entrenamiento descansa mejor por la noche, que se queda relajada al acabar la sesión, nota mayor activación de la pierna y brazo izquierdo y más energía durante todo el día. Esto nos indica la imperiosa necesidad de que tenga su dosis de movimiento cada día y por tanto se le han indicado ejercicios sencillos, de baja complicación técnica, para que realice por las mañanas y por las tardes en las que no hay entreno presencial.

Desde la Fundación se ha mantenido en todo momento el contacto con el entorno familiar de la usuaria y es patente su mejora diaria. Indudablemente se trata de una carrera larga, de constancia y de mantenimiento de buenos hábitos de salud. Su mayor reto diario es moverse por voluntad propia. Ahora toda su familia debe formar parte del equipo de trabajo y usar las herramientas que a través de su educador físico se le han dado y se le seguirán dando, para mejorar su salud. El primer paso ya está dado. Ahora confiamos que la voluntad de querer una vida más autónoma e independiente  la mantengan en el camino de la salud a todos los niveles.

 

¡¡Ánimo!! ¡El camino embellece la meta!