EXPERIENCIA PROYECTO DE ENTRENAMIENTO PERSONAL PARA PERSONAS MAYORES FRÁGILES

Trabajo Paciente 4

            El caso que exponemos a continuación forma parte del proyecto de ENTRENAMIENTO PERSONAL PARA PERSONAS MAYORES FRÁGILES de la Fundación Canaria Lidia García que comenzó a mediados de Agosto y corresponde a la cuarta persona usuaria que se consideró apta para el programa.

            El paciente del que hablamos a lo largo de este artículo, es un hombre de 78 años, con  deterioro cognitivo y que experimenta confusión y desorientación, por lo que necesita ayuda para llevar a cabo sus actividades de la vida diaria.

             El educador físico del proyecto de entrenamiento realiza una valoración inicial de la persona, de la que derivan los siguientes resultados:

  • Test SSPB: puntuación 3/10 indicación clara de inicio de fragilidad y elevado riesgo de caídas.
  • Test de Basthel: dependencia moderada (60 puntos).
  • Test Presión de Manos: nivel de fuerza es de 4 sobre 5 en ambas manos.
  • Complexión delgada, pérdida de masa muscular en extremidades.
  • Hábitos de salud moderados.
  • Falta de actividad física y estimulación cognitiva diaria.

            Tras presentar el caso a la Unidad de Valoración del proyecto y con los datos obtenidos referentes a su salud, los objetivos a trabajar en la planificación de su entrenamiento para mejorar su condición física fueron:

  • Aumentar fuerza de tren superior e inferior para disminuir riesgo de caídas y fomentar independencia.
  • Aumentar niveles de coordinación con el fin de mejorar su eficiencia en la locomoción.
  • Mejorar equilibrio y propiocepción.

            Durante este tiempo se han realizado un total de 23 sesiones de una hora de duración dos veces por semana. Las sesiones se estructuran desde el inicio en tres partes. Una primera movilidad articular, y respiración, una segunda dedicada a la activación mental y manual, donde incluye ejercicios de fuerza, equilibrio, y desplazamientos, con elementos propios del entorno, y utilizando materiales como pelotas, picas y bandas elásticas, y una tercera parte de vuelta a la calma, con estiramientos y respiraciones.

 Con el tiempo hemos ido incorporando elementos como la bicicleta estática, subir y bajar las escaleras de la comunidad y realizar las sesiones al aire libre, fuera del hogar.

            El  trabajo del educador/a físico durante las sesiones es tan importante como la adquisición de buenos hábitos de salud de la persona y la estimulación cognitiva a través de las emociones. Por este motivo, se han ido introduciendo pequeñas tareas-consejos que fomenten el aumento de tiempo de actividad física y la adquisición de hábitos y hemos ido reforzando su autoestima durante las sesiones.

            Desde el punto de vista del trabajo cognitivo nos hemos propuesto buscar su atención y su concentración a través de la voz y el sonido haciéndole partícipe verbalmente para que esté presente en cada sesión. 

Durante las sesiones fomentamos la orientación espacial, haciendo que lleve el número de repeticiones, que recuerde secuencia de movimientos, que realice diferentes habilidades con materiales, y que identifique tarjetas de colores y tarjetas de números. 

Para animarlo a que retome sus hobbies, se crean espacios de diálogo donde exprese  sus inquietudes y las actividades que le causan placer como la pintura, la poesía, y los instrumentos musicales.

A pesar de tender hacia la confusión y a estar un poco más desorientado, características propias del deterioro cognitivo, es una persona inteligente, que le gusta el diálogo y compartir sus inquietudes.

 Desde el primer momento se observaron la predisposición y las ganas del usuario, adoptando una actitud favorable hacia las sesiones, lo que resulta que sea fácil trabajar con él. A medida que se han desarrollado los entrenos se le encuentra más seguro y confiado tanto a la hora de realizar los ejercicios como en los desplazamientos.

            Entre los logros que se han conseguido durante el tiempo que llevamos entrenando destacamos:

  • Aumenta su capacidad de resistencia, se cansa mucho menos.
  • Mayor confianza y seguridad durante las sesiones, tanto en la realización de los ejercicios como en los desplazamientos.
  • Mejora en el equilibrio y la marcha.
  • Mayor autonomía en sus desplazamientos.
  • Mantener la atención y concentración durante la sesiones de trabajo.
  • Retomar sus hobbies, despertando el interés por volver a coger la guitarra.
  • Incremento en la variedad de ejercicios.
  • Uso del material deportivo de su hogar, bicicleta estática.

            Desde la Fundación se ha mantenido el contacto con el entorno familiar y a pesar de que los efectos del deterioro cognitivo esté presente, es patente los beneficios de la actividad física tras cada sesión.

            Su mayor reto es seguir activo tanto física como cognitivamente, para que haya una continuidad del trabajo realizado.

Ahora su entorno más cercano debe formar parte del equipo de trabajo y usar las herramientas que a través de su Educador/a Físico se le han dado y se le seguirán dando, para mejorar su salud. 

Desde el punto de vista de la Actividad Física, seguimos aportando nuestro granito de arena, aminorando los efectos del deterioro y mejorando la calidad de vida de las personas mayores.

¡Ánimo! Y a seguir Sumando, cada día un poco más.