LA ACTIVIDAD FíSICA GENERA CALIDAD DE VIDA

La  población de la EU-28 a fecha de 1 de enero de 2020 es de 513.481.690 habitantes, los jóvenes (de 0 a 14 años) constituyen el 15,60 % de la población de la EU-28, mientras que las personas en edad laboral (15 a 64 años) son el 64,7 % de la población y las personas mayores (de 65 años o más) representan un porcentaje de un 19,7 % (un aumento de 0,3 puntos porcentuales en comparación con el año anterior y un aumento de 2,6 puntos porcentuales en comparación con diez años antes).

                  La pirámide de población de España continúa su proceso de envejecimiento. Según los datos estadísticos del Padrón Continuo (INE) a 1 de enero de 2020 hay 12.139.529 personas mayores de 60 años, un 25,59% sobre el total de la población (47.431.256).  Pero además, la edad media de la población, que es otra forma de medir el proceso de envejecimiento, se sitúa en 43,3 años en el año 2020, mientras que en 1970 era de 32,7 años. Las mujeres mayores de 60 superan en un 11,11% a los hombres (6.732.530 Y 5.397.000 respectivamente), y esta principalidad es aún más acentuada cuanto más avanzada la edad. Se prevé que en la año 2060 las personas con más de 60 años constituyan un 38% del total de la población en España.

                  Se sabe que la práctica de actividad física tiene un impacto directo en la salud de las personas, pero también en la economía. Se estima que el gasto anual sanitario derivado del sedentarismo es de 1.545 millones de euros en España y de 61.700 millones de dólares a nivel mundial.

                  Según la OMS en el año 2020, las personas que no realizan actividad física suponen un gasto per cápita de un 26% mayor en comparación con aquellas que cumplen las recomendaciones, es decir, que practican deporte un mínimo de 150 minutos a la semana a intensidad moderada. En cambio, los/as ciudadanos/as que cumplen los requisitos de actividad mínima suponen un gasto tan solo un 12% mayor del gasto sanitario per cápita de las personas activas.

                  En Gran Canaria tenemos un claro ejemplo de vinculación entre calidad de vida y programa de actividad física, el Programa de Actividad Física y Salud que se desarrolla en el municipio de Agüimes. El programa esta impulsado por la Concejalía de Servicio Sociales Deportes y Mayores del Ayuntamiento desde hace 12 años, dirigido a personas de más de 55 años de edad, ha conseguido que numerosos mayores que no realizaban actividad física con regularidad antes de empezar el programa se hayan sumado, consiguiendo así mejoras importantes en su salud. Actualmente tiene unos 270 participantes en diferentes barrios

                  Las clases se realizan en pabellones, locales sociales, centros de mayores y al aire libre, y tienen como misión mejorar la salud y prevenir las enfermedades a través del ejercicio físico.

                  Raquel Estévez Rivero, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, es la responsable del programa, que cuenta además con una trabajadora social y una dinamizadora social, que se coordinan con un equipo multidisciplinar entre los que se encuentran el equipo médico de atención primaria de la zona.

                  Las clases específicas comprenden pilates, taichi, aquagym y ejercicios para multipatologías como diabetes, hipertensión, sarcopenia y suelo pélvico, entre otros.

                  Con estas actividades, según los técnicos, se consiguen múltiples beneficios, como mantener y mejorar las cualidades físicas, mejorar las funciones orgánicas y capacidad cardiovascular, favorecer la capacidad psicomotriz, incrementar la función cerebral, mejorar el control corporal, favorecer el equilibrio psicosocial y una actividad creativa y motivadora, y favorecer la armonía mente cuerpo y la autoestima.

                  En cuanto a las patologías del alumnado, la hipertensión es la número uno y afecta a más del 45%. En segundo lugar están las cirugías, tercera es la artritis y artrosis; cuarta, los problemas de visión; en quinto lugar, el colesterol; el sexto puesto lo ocupa las dificultades para dormir; el séptimo, el sobrepeso; el octavo los problemas circulatorios; el noveno, la diabetes, y en décimo lugar queda el estrés y ansiedad. Los datos conseguidos a través de los años demostraron que patologías como la hipertensión, ansiedad, estrés, colesterol y problemas del sueño mejoraron con la práctica de actividad física.

                  En cuanto a la condición física de las personas usuarias, las pruebas físicas se realizaron a un total de 270 personas con edades comprendidas entre 50 y 90 años, donde un 89% eran mujeres y un 11% eran hombres demostraron,  que tan sólo con tres meses de entreno, los niveles condición física, fueron superiores en todas las pruebas evaluadas. Las medias de permanencia en el programa están entre los 5-6 y la media de horas de ejercicio físico semanales, de sus usuarios/as, es de entre  5 a 10 horas

                  Debemos tener en cuenta que la población en Europa está completamente inmersa en un proceso de envejecimiento. Cada vez hay más personas mayores de 60 años y esta situación plantea un desafío para las sociedades y países en los que esto ocurre. Este proceso de envejecimiento se ha mantenido constante a lo largo del siglo XXI y no hay nada que indique un cambio de tendencia en el futuro cercano.

                  En consecuencia, es importante saber cómo «envejecer mejor» y mantenerse saludable el mayor tiempo posible. En este sentido, podemos preguntarnos qué es envejecimiento con calidad de vida. Para un envejecimiento saludable y una buena calidad de vida, las personas mayores necesitan mantenerse en forma mediante ejercicio físico y mental y mediante una buena alimentación y descanso. Del mismo modo, para aprovechar al máximo las habilidades individuales de todos/as, es necesario sentirse bien tanto física como mentalmente. Envejecimiento con calidad de vida significa que envejecer no debe implicar una pérdida de habilidades individuales; es un proceso realizado con satisfacción, durante el cual las aspiraciones personales pueden cumplirse. Por lo tanto, los cinco factores determinantes para el envejecimiento exitoso: la cognición, el ejercicio físico, la alimentación saludable, la socialización y el sueño y el descanso son todos necesarios para establecer un buen equilibrio entre el envejecimiento saludable y la esperanza de vida. Existe un fuerte vínculo entre los diferentes factores. Es importante tener una visión general e integral y tener en cuenta que una mejor calidad de vida solo se puede lograr prestando atención a todos los aspectos relacionados con la salud.

                  La inversión de las pirámides de población, consecuencia del alargamiento de la esperanza de vida y del estancamiento de la tasa de natalidad, ha sido señalada como un cambio de gran relevancia para el empleo que ha de ser tenido en cuenta para la cualificación-formación de la fuerza de trabajo de Canarias.

                  El catálogo de servicios dedicados a este grupo de población debe estar configurado como de Promoción de la Autonomía Personal, y entre ellos se encuentran los que incluyen la Prevención de las Situaciones de Dependencia. Es aquí donde el papel de la prescripción de ejercicio físico, realizada por un profesional de las Ciencias de la Actividad Física con formación específica, puede constituir un nicho de mercado.

                  La atención a las necesidades de las personas en situación de dependencia constituye hoy en todos los países desarrollados uno de los grandes retos de la política social, que requiere una respuesta firme por parte de las administraciones públicas. Y en nuestro país se le ha dado, primero, con un ambicioso estudio previo de las necesidades y expectativas de ese colectivo y, segundo, con una ambiciosa ley dirigida precisamente a la atención y prestación de servicios a este grupo poblacional.